| Convencionalismos Operantes |
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| Jueves, 09 Septiembre 2010 |
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Por MissCelanea Si, si, si... La Maja se ha casado. Y con otra mujer. Si, si, si... Lo siento mucho por todos mis fans enloquecidos que ven truncada toda posibilidad de relacionarse conmigo más allá de lo escrito, por todas esas mujeres que ya no podrán ser parte de mi más allá de mis palabras. Lo siento y no lo siento, porque yo, tengo una banda de rock and roll, tengo las alas puestas y tengo en mis entrañas un recuerdo inmejorable.
[...] Todo transcurrió con normalidad, era una tarde de julio y parecía que el calor iba a fundir mis vestiduras de lino blanco. Me vi envuelta, del verbo envolver, en una nebulosa de amor y felicidad a la que fueron arrastrados todos los habitantes de la zona, y me sentí más especial que nunca, porque mi mano la sostenía alguien especial que se sentía más especial que nunca, y todo por esa cosa llamada amigos que hizo de una celebración una obra de arte. Llegar hasta allí no ha sido fácil, sobretodo el último mes.
Hace tiempo que este pensamiento, esta decisión, ocupaba nuestros días, rondaba en nuestras mentes, y ENTONCEEEEES! un ímpetu loco, pero ímpetu al fin y al cabo, nos llevó a comunicarlo, a compartirlo, a dar la posibilidad de que nos volvieran psicológicamente inestables.
En la sociedad de ENTONCEEEES estaba establecido en unas leyes todavía no escritas, que tienes que casarte con vestido, invitar a quien quieran los demás, hacerte un peinado y ponerte unos zapatos incómodos. Parecieron ponerse de acuerdo habiendo firmado un pacto sangriento más que un pacto de sangre, mas que un pacto pareciose a un parto. Oh mai god. No sabemos el motivo real de este empeño, pero los humanos somos así, absurdos a veces, geniales otras.
Fue muy duro, realmente duro, cada día era una lucha tras ducha, constante, con agua tibia, y el sol parecía no calentar, y el viento parecía no soplar, pero nos mantuvimos fuertes, y fuimos cómodas, limpias incluso, con nuestras melenas al viento que no soplaba, sin moño, y con nuestras sonrisas expuestas al sol que no calentaba... Y no sucumbimos al pecado de no ser uno mismo, y finalmente la razón hizo uso de su lógica y se puso de nuestra parte, de parte de lo femenino, que no está reñido con el lino, ni con el camino, ni con lo divino, ni con lo jodidamente natural y libre de cada puta persona que quiera hacer y/o lo que le de la gana. Comprendan a las madres, confundidas en el entresijo de los entresijos, confundidas por el no saber si debíamos ir de vestido pomposo y blanco o con traje y corbata, ja, si el pelo en un recogido espectacular, si, si ,si, todo menos el lino, y nunca, nunca se pudo contemplar la posibilidad de un pantalón cagao, el día de tú boda, por favor, no me jodas, ni mejodadas. El recinto de la Expo estaba todavía sin explorar. Habíamos escuchado leyendas de la zona que aseguraban que tiempo atrás ese lugar había sido habitado por personas de todos los colores, que cantaban y bailaban en torno al agua, pero de repente un día todos desaparecieron, como en aquel poblado del lejano oeste, y la vegetación se fue apoderando de los edificios en ruinas. Con el transcurso de los años los gobiernos desmilitarizaron la superficie, y aseguran que una parte es habitable. Pero ya no se ven personas de todos los colores, el agua ha desaparecido, no se escuchan cánticos ni pueden verse danzas, y no ha servido para nada... Enviamos un primer grupo de exploración que marcó la ruta, y todos fuimos siguiendo las indicaciones. GR. Lineas roja y blanca superpuestas. No te salgas del camino... Fue difícil acceder al recinto, localizar el punto de encuentro, pero la Ilusión fue nuestra guia, una guia nativa que conocía mejor que nadie hacia donde nos dirigíamos, supersimpática... Que la fuerza te acompañe... BASTAAAA!!! Así que si tienes amor, si tienes el suficiente amor y unos cojones como puños y/o ovarios como varios, o si no tienes papeles, cásate, como te de la gana, inventa tu día, que no siempre te dejan inventarte uno, y haz lo que te apetezca, si te gustan los convencionalismos, adelante, será fácil, si no te gustan, compra unos tapones para los oídos, que te van a taladrar, pero luego quítatelos, porque al final se rinden y lo viven contigo, y la sensación es maravillosa. |